por jormi » 02.12.2008 19:15
Me he tomado la libertad de copiar este post en memoria de Angel Campos, que le dedica mi amigo Pepe(libreproducciones) en su blog "La Verdad del Pajarito".
Recuerdo los primeros pasos del Canal Autonómico(entonces Canal Sur Extremadura) y del Lince con Botas. Una de aquellas tardes, sentado al brasero con un café, vi que por primera vez, dedicaban un programa de media hora a un paisano nuestro.
"Algún día, quizás alguien que viva cuando todos nosotros hayamos muerto creerá que éste fue un gran poeta. El lince con botas no lo sabe, pero entiende ya suficiente de poesía para creer que quizás lo mejor del siglo XXI sea, en este sentido, que si hubiera un siglo XXIII alguna vez, los traductores de entonces tendrían cantidad y calidad donde elegir... Nació en las estribaciones de la Sierra de San Pedro y alcanzó ya la edad de la madurez de los antiguos griegos… Lee varios idiomas, pero domina sobre todo los entresijos de dos: su lengua materna y otra muy cercana. Como todo poeta, abre el alma y la esconde al mismo tiempo. Entre los poetas-maestros de nuestro tiempo podrían estar sus apellidos algún día. Lo conocerían entonces, fuera más que dentro de un aula-jaula, ciertos jóvenes raros pero atractivos que gustan a veces de la poesía en secreto, pues en el 2.002 del presente como en el 2. 002 antes de Cristo tiene el arte de la palabra verdaderos acólitos y aprendices. No es descrédito, lo dijo la persona anónima que escribió el Lazarillo: por la honra se componen palabras mejor que zapatos, no por el poder de la riqueza o de las armas; no por ningún poder, sino por puro deseo del trabajo bien hecho que se eleva al rango de arte. Por eso, en un mundo de mercado, se dice de los hacedores de versos que son más libres que quienes, como el propio lince con botas, se saben en parte sus esclavos ..."
Éste es parte del texto que escribió Ana para el guión del episodio de "El lince con botas" dedicado a Ángel Campos Pámpano, en el ya lejano febrero de 2.002. No fue el único, ni tampoco el último escritor que nos ayudó con su generosa presencia a construir una serie de capítulos que dentro de algún tiempo serán historia. Solo alguno de ellos se acuerda de nosotros: es natural en esta tierra de muchas bocas y pocas voces. Bastante hicieron con prestarse a participar en un experimento que les dejaba hablar. Pero tenemos tesoros que son suyos también, y nadie los reclama. Oírles recitar sus versos...Lástima, porque el tiempo pasa y la pérdida es insoportable. Hoy no lo hubiéramos hecho. Ni él, porque sólo es inmortal la poesía, ni nosotros, porque el tiempo apremia y ya no estamos para construir.
Mientras tanto sus bolsillos engordan sin parar,sin saber que a la tierra a la que hoy matan, les mata a ellos también